Cartografías Afectivas para el Simbioceno explora nuevas formas de convivencia entre humanos, abejas y sistemas tecnológicos, proponiendo una mirada no antropocéntrica sobre la ecología contemporánea. En sintonía con el horizonte del Simbioceno, que imagina futuros basados en la cooperación interespecies y la interdependencia planetaria, el proyecto invita a escuchar y observar otras inteligencias, otros ritmos y modos de organización que cuestionan la centralidad humana en la construcción del mundo que habitamos.
Las obras despliegan un ecosistema sensorial donde vibraciones, datos y señales provenientes de la colmena se traducen en imágenes y sonidos. Estas transformaciones, mediadas por sensores y sistemas de inteligencia artificial, buscan abrir espacios de atención y cuidado hacia formas de vida cuyo lenguaje apenas comenzamos a comprender.
La exposición incorpora instalaciones sonoras, archivos expandido y entornos de escucha aumentada que convierten el espacio un lugar de encuentro entre organismos y máquinas. Aquí, la tecnología no se presenta como instrumento de control, sino como mediadora parcial entre mundos que coexisten sin compartir necesariamente los mismos tiempos ni escalas de percepción.
La muestra propone pensar la ecología como una red de relaciones sensibles y dinámicas, donde cada cuerpo (humano, animal o artificial) participa en un tejido común. El proyecto sugiere que aprender a escuchar, interpretar y responder a estas presencias múltiples puede habilitar modos de cohabitación basados en la interdependencia y la responsabilidad compartida.
Exposición producida por el CAB – Centro de Arte Contemporáneo de Burgos, basada en una investigación desarrollada en el marco del proyecto (Be)etogether, llevado a cabo dentro del programa Hungry Ecocities S+T+ARTS.