Obra

Otras Inteligencias. Diálogos Interespecie Planta-Humana

2020
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Otras inteligencias es una investigación artística, que indaga acerca de la comunicación remota entre plantas, con el objetivo de saber más acerca del lenguaje y comportamiento de estos seres vivos con los que co-habitamos en el planeta.

Conceptualización
María Castellanos
Producción
María Castellanos y Alberto Valverde
Tecnología
Alberto Valverde
Supervisores de postdoctorado
Kristin Bergaust y Stefano Nichele, Oslo Metropolitan University. Noruega.
Financiación
Desarrollado en el marco del proyecto FeLT. Oslo Metropolitan Universty (Noruega), como parte del postdoctorado de María Castellanos, basado en la práctica artística. 

Trabajo producido con el apoyo de una Beca Leonardo 2020 para Investigadores y Creadores Culturales de la Fundación BBVA. La Fundación no se hace responsable de las opiniones, declaraciones y contenidos de este proyecto, que son responsabilidad exclusiva de sus autores.
Se trata de un proyecto desarrollado en el marco del postdoctorado basado en la práctica artística de María Castellanos. A lo largo de este periodo, el trabajo adoptó un carácter procesual, articulándose en torno a la creación de una red neuronal de plantas conectadas a internet en distintos lugares del mundo. Cada una de estas plantas fue monitorizada mediante la medición de su actividad electrofisiológica, así como a través de sensores que registraban los cambios medioambientales de su entorno inmediato y su posible relación con el comportamiento vegetal.

Diversos estudios científicos han señalado que las plantas presentan procesos químicos comparables a los del sistema nervioso animal, lo que abre la posibilidad de entenderlas como organismos con capacidad de memoria y aprendizaje. A partir de esta premisa, el proyecto exploró la inteligencia vegetal como base para la construcción de una red de comunicación remota. Para ello, se desarrolló un algoritmo capaz de facilitar el intercambio de señales entre plantas mediante procesos de entrenamiento y respuesta a estímulos. La investigación se centró en el reconocimiento de patrones, con el objetivo de que cada planta pudiera identificar con cuál de las otras plantas de la red estaba interactuando, generando así una forma de diálogo interespecie.

Cada planta fue equipada con dispositivos que le permitían enviar y recibir estímulos en forma de luz, sonido y movimiento. Todo el proceso de comunicación fue registrado y posteriormente analizado mediante sistemas de inteligencia artificial, con el fin de detectar patrones no perceptibles a simple vista para los humanos.

A través del uso de la tecnología como herramienta, el proyecto configuró una red de plantas conectadas que remite, de forma analógica, a las redes subterráneas de raíces y micelios estudiadas por Suzanne Simard, en las que árboles y plantas intercambian información y nutrientes. En Otras inteligencias, esta red —compuesta por datos, algoritmos y actuadores— permitió explorar formas alternativas de relación entre naturaleza y tecnología desde metodologías artísticas.

El proyecto se sitúa en un marco que entiende las especies como entidades interdependientes, vinculadas por relaciones simbióticas. Desde esta perspectiva, Otras inteligencias propone una aproximación a los procesos de transformación que atraviesan la colaboración entre organismos biológicos, ecosistemas y sistemas tecnológicos, abriendo nuevas formas de comprensión sobre el lenguaje de las plantas y nuestra relación con el entorno

Sensores

 
El dispositivo incorpora un sensor desarrollado por los artistas, llamado Clorofila 3.0, que permite registrar las oscilaciones eléctricas de las plantas. A lo largo del proceso, observamos que estas variaciones están directamente relacionadas con su entorno: cambios de luz, temperatura, sonido o presión atmosférica influyen en su actividad. Este sensor ha sido utilizado previamente en proyectos como Symbiotic Interaction (2017), The Plants Sense (2018) o Beyond Human Perception (2020), y puede verse una demostración de su funcionamiento en el enlace.

Por primera vez, Clorofila 3.0 se combina con sensores ambientales situados junto a la planta, lo que permite cruzar y comparar ambos conjuntos de datos para explorar qué factores afectan a su comportamiento. Toda esta información se registra y se envía a internet, facilitando su análisis posterior.

Tanto el sensor Clorofila 3.0 como los sensores ambientales se integran en soportes impresos en 3D, diseñados específicamente para este proyecto. A su vez, el sistema incorpora distintos actuadores que permiten a las plantas intercambiar señales de forma remota: dos servomotores conectados a púas blandas que las tocan suavemente, iluminación LED para el crecimiento vegetal y un altavoz de baja frecuencia que genera vibraciones en el suelo
 

Plantas y datos

 
A partir de nuestra experiencia trabajando con plantas, seleccionamos tres especies que consideramos especialmente sensibles a las condiciones del entorno. Invitamos a las personas participantes a acoger una de estas plantas en sus hogares:

Monstera —Monstera deliciosa—
Lirio de la paz —Spathiphyllum—
Hiedra sueca —Plectranthus verticillatus—


La red estuvo formada por 25 plantas conectadas, distribuidas entre Noruega, España, México, Bélgica, Reino Unido y Dinamarca.

Para facilitar la participación, desarrollamos una guía con instrucciones sencillas que permitían conectar el sensor a la planta y a internet, de modo que todos los datos pudieran compartirse en tiempo real. Cada planta requería, sin embargo, una configuración específica, ya que no respondían de la misma manera. Este ajuste se realizaba de forma remota a través de un panel de control diseñado para el proyecto.

Una vez que la planta estaba conectada y configurada, comenzaba el registro de datos. Estos podían seguirse en directo o visualizarse posteriormente, seleccionando un día concreto y comparando la actividad eléctrica de la planta con los datos ambientales registrados.

Comunicación entre plantas


La primera aproximación para establecer la comunicación entre plantas fue el uso de inteligencia artificial. Sin embargo, al entenderlas como organismos vivos con capacidad de aprendizaje, optamos por desarrollar nuestro propio algoritmo, diseñado específicamente para posibilitar el intercambio de señales y la creación de una red de plantas.

El proceso comenzó con la organización de las plantas en cuatro grupos. A partir de ahí, se definió una metodología de interacción: cuando se produce una variación en la actividad eléctrica de una planta, se activa una vibración en la maceta que funciona como señal de alerta, marcando que algo está ocurriendo en su entorno.
A continuación, la planta envía una señal —en forma de luz o movimiento— a otra planta de su grupo, estableciendo una primera forma de contacto. La frecuencia y el tipo de señal dependen de la respuesta de la planta emisora, de modo que cada una tiende a generar patrones propios y reconocibles.

Esto permite que, al observar una planta recibiendo señales —a través de destellos de luz o pequeños movimientos—, sea posible identificar qué otra planta está emitiendo el mensaje, atendiendo a la frecuencia de la luz, su ritmo de parpadeo o la forma en que se activan los motores.

Visualización de datos


En la última fase de esta investigación procesual, el trabajo se centró en la visualización de la comunicación entre las plantas. La red, activa durante todo el proceso, continuó evolucionando a lo largo del tiempo, pasando de dinámicas iniciales más caóticas a formas de intercambio progresivamente más estables.

A partir de un extracto de 127 días de experimentación, se desarrolló una serie de visualizaciones que permiten observar estas dinámicas de comunicación. Durante este periodo, 25 plantas situadas en distintos lugares del mundo formaron parte de la red, en la que se pusieron a su disposición herramientas tecnológicas para facilitar el intercambio de señales de forma remota.

La red se organizó en cuatro grupos, cada uno compuesto por seis plantas con capacidad para interactuar entre sí mediante el envío y recepción de señales. Las visualizaciones que se presentan recogen las conversaciones entre pares de plantas a lo largo de todo el experimento. Se entiende por conversación el momento en que una planta envía una señal a otra a través de internet y recibe una respuesta en un intervalo inferior a tres minutos.

Cada una de las imágenes representa estas interacciones mediante una composición de círculos. El tamaño de cada círculo varía en función de la duración del intercambio: cuanto mayor es la frecuencia de comunicación entre dos plantas, mayor es su representación visual.

La lectura de estas visualizaciones se realiza de forma cronológica, desde el centro hacia el exterior. El núcleo corresponde al inicio del experimento, mientras que las capas más externas reflejan las fases finales del proceso.

La serie completa está formada por 60 imágenes, que corresponden al número total de combinaciones posibles de comunicación entre dos plantas dentro de la red.
OBRA EXPUESTA EN:
Otras Inteligencias. Sónar+D Festival, Barcelona (ES). 12 - 14 junio 2025.
Roots & Wires. SODAS 2123, Atletika, Vilnius (LT). 7 - 14 julio 2024.
Other Intelligences. Institutt for estetiske fag, PP33, OsloMet, Oslo (NO). 13 - 17 marzo 2023.
Other Intelligences. Methodology and process in remotely communication between plants. Galleri 69, Oslo (NO). 24 - 27 marzo 2022.

PRESENTACIONES RELACIONADAS:

Mesa redonda. Arte para vivir en un planeta herido. CaixaForum, Madrid (ES). 24.04.2024.
Other Intelligences. Congreso Present Research, Future Harvest, UCO, Córdoba (ES). 22.10.2025.
Compromiso con el clima: todas a la vez en todas partes. La Casa Encendida, Madrid (ES). 14.11.2023.
Test_Lab: Smart Hybrid Forms. V2_Lab, Róterdam (NL). 27.10.2022.
Other Intelligences (Work in Progress). The 5th Renewable Futures Conference, Riga (LV). 08.10.2022.
Other Intelligences. ISEA2022 – International Symposium on Electronic Art, MACBA, Barcelona (ES). 12.06.2022.


PUBLICACIONES:

Ramos, A., Castellanos, M., & Ganuza, E. (2024). Other Intelligences: Investigating the Plant-Human Relationship in Domestic Spaces. Philosophies, 9(6), 176. https://doi.org/10.3390/philosophies9060176 

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