Un jardín biónico como espacio de comunicación entre plantas, humanas y sistemas tecnológicos
En 2019, María Castellanos y Alberto Valverde participaron en Jardín Cyborg, un proyecto expositivo y de investigación desarrollado en Matadero Madrid dentro del Instituto Mutante de Narrativas Ambientales. El proyecto surgió de un proceso interdisciplinar iniciado en 2018 para imaginar nuevas formas de naturación y adaptación climática en el entorno urbano de Matadero, reuniendo a artistas, arquitectos y especialistas de diferentes ámbitos para desarrollar prototipos que integrasen sistemas vivos y tecnológicos.
Castellanos y Valverde presentaron Las plantas también miran a las estrellas. Diálogos interespecie para un jardín biónico, una instalación concebida como un jardín interactivo habitado por plantas y sistemas robóticos-cyborg. Mediante sensores integrados, la instalación registra las oscilaciones eléctricas de las plantas y diferentes variables de su entorno, haciendo perceptibles sus respuestas ante la presencia de humanas, otros organismos y los cambios ambientales. Esta información se traduce mediante dispositivos tecnológicos en movimientos, vibraciones y sonidos, configurando un sistema de comunicación interespecie.
Jardín Cyborg reunió también propuestas de Orkan Telhan, TAKK —Mireia Luzárraga y Alejandro Muiño—, Double Happiness —Joyce Hwang y Nerea Feliz— y Rachel Armstrong, Rolf Hughes, Pierangelo Scravaglieri e Ioannis Ieropoulos. Los diferentes proyectos abordaban cuestiones como la convivencia con insectos, la generación de sombra y biodiversidad, nuevas especies híbridas o sistemas biológicos para producir agua de riego, planteando el jardín como un espacio experimental de coexistencia entre organismos, tecnologías y entorno urbano.